Cuba y la India, destino de verano de dos antiguos alumnos de Norte Joven


Os dejamos el testimonio de Lauren y Enrique con su experiencia de voluntariado internacional. Una vivencia inolvidable para estos dos jóvenes formados en Norte Joven. Ellos han sido 2 de los 21 jóvenes elegidos para participar en el Proyecto “Juventud y Liderazgo 2018”, de AIPC Pandora. Han sido becados este verano para vivir una emocionante experiencia de voluntariado internacional social, uno en Cuba y otro en la India.

Enrique, alumno de Norte Joven. Voluntariado en la India.
Proyecto: India, Educación, construcción y empoderamiento de la mujer
Localización: Bangalore, Mysore, Hunsur
Fecha: 3 – 25 julio

“Este viaje, además de a ser mejor persona en la vida, me ha enseñado la realidad del mundo que tenemos en frente. He aprendido de su hermosa y religiosa cultura, he probado manjares de su tierra, me he comunicado con las personas de allí… En fin, he vivido una experiencia que con palabras no sé cómo explicar.

Cuando estaba en Madrid tenía miedo, porque no sabía qué me esperaba en una tierra con diferentes culturas, religiones, comidas, etc. pero cuando llegué allí y conocí su gente, su forma de ser y religiones, me di cuenta de que no tenía por qué temer un lugar tan hermoso y satisfactorio como éste. Este viaje deseo con todas mis fuerzas volver a repetirlo algún día y volver a sentir esta experiencia que nunca en la vida había sentido”.

 

Lauren, alumno de Norte Joven. Voluntariado en Cuba
Proyecto: Cuba, Programa cultural Maravillas de la Infancia
Localización: Matanzas
Fecha: 6 – 24 julio

“El 6 de julio empieza todo. Llegas a un país nuevo a 7.000 km de tu casa con 11 personas que conoces de un fin de semana para llevar a cabo un proyecto de intercambio cultural. No sabes muy bien qué te vas a encontrar exactamente, pero las ganas y la ilusión no faltan. Al principio estaba asustado porque pensé que no iba a integrarme en el grupo, pero me equivoqué. Después de estar los primeros días en La Habana y enamorarte en cuestión de segundos, cogemos rumbo a Matanzas, en una guagua (autobús) con risas, conversaciones y música. Cuando llegamos vimos un montón de gente desconocida recibiéndonos con una sonrisa y un poco de timidez, que en seguida desaparece.

Y ahí empieza todo, empiezas a hablar, a conocer, a aprender, a enseñar… Empiezas a entablar amistad con gentecilla que aunque lo parezca, no son tan diferentes a ti, y enseguida te das cuenta que compartes más de lo que crees con ellos. Palabras que salen de lo más profundo, te inundan de humildad y verdad y ya no puedes salir de esas sensaciones.

Cada día es diferente al otro aunque siempre prevalece lo mismo, la felicidad y la ilusión. Ves cómo disfrutan con cada cosa qué haces, con cada juego, cada baile, cada canción, todo lo devuelven con sonrisas y no hay mejor agradecimiento que ese.

Ahí conocí el verdadero significado de austeridad.

Y aquí el tiempo pasa de forma diferente, no hace falta mirar la hora en la que estás, porque no hace falta saber en qué momento del día se está viviendo, porque simplemente solo hace falta estar y vivir.

Siguen pasando los días y la unión entre ellos y nosotros cada vez es más fuerte, ya se empiezan a contar vivencias, te buscan para pedirte opinión y se sinceran contigo.

La unión se sigue haciendo más grande, conectas más con ciertas personas, con las cuales decides pasar más tiempo y aprovechar todo tu tiempo libre. Los sentimientos empiezan a brotar y empiezas a sentir cosas que nunca había sentido, pero que no quieres que se vayan, al igual que tampoco quieres que se acabe el proyecto, que me ha hecho tan feliz estos 18 días”.


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