Proyecto SER, «¿Hablamos?»


“Gastronomía española como son los calamares, paella, tortilla de patatas, cocido madrileño” señala Thierno. “Curiosidades sobre bailes tradicionales, sobre platos típicos de cada provincia, sobre cómo vestirse en España” apunta Jerome. Los dos son alumnos del proyecto SER en Norte Joven. Nos cuentan cuáles han sido algunos de los temas elegidos en la sesión semanal “¿HABLAMOS?”. Se trata de la clase de expresión oral que, una vez por semana y con una duración de 1 hora, comparten los participantes del Proyecto SER con educadores y voluntarios.

«¿Hablamos?» En español con los participantes del Proyecto SER

“Participar en “¿Hablamos?” me ayuda a mejorar para hablar bien español. Aprendo con la práctica hablando con los amigos españoles y con la forma en que el profesor enseña en clase” explica Jerome. Marie, alumna también en el proyecto SER, además de conocer cómo viven los españoles, ha descubierto gracias a estas clases “historias antiguas como la historia de Don Quijote o cómo era la vida siglos atrás en España. Mi nivel de español ha mejorado mucho, ahora puedo hablar de muchas cosas en español, puedo debatir sin problema con mis amigos, conversar con mi familia”.

Las sesiones “¿Hablamos?” se imparten ahora a través de zoom, fundamentalmente con los chicos y las chicas que mejor se desenvuelven en el idioma español, con el propósito de mejorar su nivel de expresión y conversación. El tema elegido siempre supone una aproximación a la cultura española, para facilitarles en mayor medida su vida en España.

Y echan de menos…

Todos ellos y ellas son jóvenes de procedencia extranjera, que participan en el Proyecto SER de Norte Joven para aprender español, informática y recibir formación bricohogar. Jerome comenzó su participación en el proyecto en septiembre, nos cuenta que añora las salidas y excursiones educativas, como Praise, que lleva cinco meses en el proyecto. También Marie, que lleva 6 meses y que nos dice que echa de menos “el ambiente en el centro, a mis profesores que son muy amables, la concentración que tengo en clase. Me gusta mucho la amabilidad de la asociación, la manera de enseñar, la atención que tienen con los alumnos, las actividades que realizan para descubrirnos nuevas cosas…” y Ouissal que recuerda lo mucho que le gustaban las clases presenciales porque era más sencillo “aprender más y entender más”.

Ahora, con la crisis sanitaria, continúan su formación a distancia y recibiendo apoyo, desde la entidad, para la cobertura de necesidades básicas y poniendo a su disposición los recursos tecnológicos necesarios para mantener su participación en el programa.