
El programa Horizontes de Aprendizaje de Norte Joven celebró un nuevo taller comisariado por Cristina Anglada, esta vez junto a la artista visual Elisa Pardo Puch. La actividad reunió a una veintena de jóvenes en el centro de Fuencarral para participar en una experiencia artística centrada en el trabajo textil, el color y la creación colectiva.
Un taller para crear desde la calma y la colaboración
Durante tres sesiones, los participantes construyeron piezas geométricas blandas y coloridas a partir de bolsas de plástico reutilizadas. A través del recorte, la composición, la costura manual y el relleno con guata, las formas iniciales se transformaron en objetos textiles orgánicos y táctiles que reflejaban la personalidad y sensibilidad de cada participante.
Más allá del resultado artístico, el taller generó un espacio de calma, escucha y colaboración. Entre puntadas y elecciones de color surgieron conversaciones, recuerdos y palabras compartidas que acompañaron todo el proceso creativo. Elisa Pardo Puch y el equipo educativo acompañaron de cerca a cada alumno y alumna, favoreciendo un entorno accesible donde experimentar con libertad y confianza.
Palabras que también forman parte de la obra
Uno de los momentos más significativos de la actividad fue la incorporación de palabras y frases personales cosidas sobre las propias piezas. Expresiones como “Madre, te quiero mucho”, “Recordar” o “Hay que trabajar mucho” aportaron una dimensión íntima y emocional al trabajo colectivo, convirtiendo cada creación en un reflejo único de experiencias, afectos y deseos.
Las intervenciones escritas, realizadas en español y en otros idiomas maternos de los participantes, reforzaron la idea del arte como un lenguaje universal capaz de conectar historias, emociones e identidades.
El arte como herramienta transformadora
Esta iniciativa forma parte de Horizontes de Aprendizaje, un programa de Norte Joven que acerca el arte contemporáneo a jóvenes en situación de vulnerabilidad social. El proyecto entiende el arte como una herramienta transformadora capaz de fortalecer la autoestima, estimular la creatividad y generar sentimiento de pertenencia.
Desde 1985, Norte Joven trabaja por la inclusión social y laboral de jóvenes a través de una educación integral que combina formación profesional, cultura general y desarrollo personal. Programas como Horizontes de Aprendizaje refuerzan ese compromiso, incorporando el pensamiento artístico y la creatividad como motores de crecimiento individual y colectivo.
Sobre la artista Elisa Pardo Puch
Elisa Pardo Puch desarrolla una práctica artística vinculada al textil, los procesos manuales y las posibilidades escultóricas de los materiales cotidianos. Sus proyectos exploran las relaciones entre cuerpo, memoria y materia, generando espacios de creación compartida donde el hacer manual se convierte también en una forma de encuentro y expresión personal.